Helado de leche merengada

¿Qué tal lleváis el verano? Yo mal, hace tanto calor que sólo me apetece tomar ensaladas, helados y agua. He encendido el horno muy pocas veces, solo para continuar con nuestros martes de pizza y lo suficiente como para hacer unos cuantos panes de hamburguesas para congelar.  Parece mentira, pero desde que he vuelto de Bruselas no he hecho pan con masa madre, aunque si os acordáis, sí hice hace tiempo unos molletes y pan batbout, todos para el reto Bake the world.

La semana que viene os contaré más sobre cambios en el blog y un pequeño parón vacacional, pero de momento, vamos con la segunda receta de helado casero que publico. Aquí, tenéis el primero, de crema agria (os explico cómo hacerla) y lima.

helado, leche, leche merengada, casero, nata, leche en polvo, azúcar invertido, ainara, makemisohappy, make, miso, happy, blog, receta, heladera, lidl, sin, a mano, artesano, congelador, canela, limón, postre, verano,  cremoso,

El helado que os presento hoy, es el favorito de Isra. Ya os contaba el otro día en Instagram que yo soy muy fan de los helados “contundentes” como los de castaña, avellana, pistacho o violetas (este, también lo tengo pendiente de publicar), aunque de vez en cuando no puedo evitar tomarme alguno más refrescante como el de yogur, sandía o mango. Dentro de mi división subjetiva de helados, el helado de leche merengada podría estar en el medio de estos dos grupos, gracias a su sabor dulzón pero compensado con ralladura de limón.

Ya os hablé de la necesidad de usar azúcar invertido para evitar helados con cristales de hielo, pero hay otra forma de conseguir helados cremosos incluso cuando llevan un tiempo en el congelador: usar leche en polvo. Esta consigue que tengamos un helado con más cuerpo pero con menos agua y por lo tanto, menos cristalización de agua. ¿Os animáis?

Ingredientes:

-250 ml de leche (debe ser entera)

-250 ml de nata líquida de montar muy fría (sobre un 35% de materia grasa)

-70 gr de azúcar

-canela en polvo y en rama

-la piel de dos limones

-10 gr de azúcar invertido (opcional)

-3 cucharadas de leche en polvo

Elaboración:

Comenzamos infusionando la leche con la rama de canela, la piel de un limón y el azúcar. Removemos hasta llevar a ebullición y el azúcar se haya deshecho completamente. Dejamos infusionar a fuego medio-bajo durante 10 minutos. Por último, introducimos la leche en polvo y removemos hasta integrarla bien. Colamos y dejamos enfriar por completo.

Una vez frío, juntamos a la leche infusionada la ralladura del limón restante y los 250 ml de nata. Mantenemos en el frigorífico durante al menos 6 horas para que en el momento de usarla esté bastante fría la mezcla.

Con heladera: Montamos la heladera junto al cubo previamente congelado. Ponemos en marcha la heladera y vamos volcando la mezcla poco a poco. Dejamos en la máquina durante unos 30-40 minutos, o hasta que veamos que tiene la consistencia adecuada.

Sin heladera: Con la mezcla lista, meter en el congelador. Sacar cada dos horas y batir. Repetir tres veces más y dos horas antes de servir.

Una vez listo el helado, guardar en el frigorífico en un tuper hermético. Servir con un poco de canela en polvo.

Lo dicho, el miércoles que viene os cuento cómo va a ser el mes de agosto.

Hoy, he quedado con alguien a quien no veo desde hace diez años y me hace especial ilusión – un saludo Ana, que sé que me lees! :) -.

¿Te ha gustado? Compártelo:

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>